El matrimonio comienza en el amor
El compromiso del Evangelio esta fundado en un amor siempre mas
profundo a Jesús. El Compromiso del matrimonio está fundamentado en buscar
todo esto juntos, y basado en el amor compartido.
El matrimonio se fortalece a través de las memorias.
El compromiso del evangelio recuerda la vida, muerte y resurrección de
Jesús, nuestra inspiración y esperanza. El compromiso del matrimonio
recuerda a cada uno su historia personal, aceptándola, reconciliando a
través del tiempo.
El matrimonio se aviva a través de la pasión
Dios es apasionado en creación, en salvación, en amor hacia nosotros.
El compromiso del matrimonio nos enseña que la pasión en nuestra relación
refleja la creatividad de Dios como vemos en todas sus criaturas y
creaciones.
El matrimonio se refuerza a través del coraje
La vida nos enseña que las cosas nunca son fáciles, el don del coraje
del Espíritu nos ayuda a ser pacientes y persistentes.
El matrimonio se vive en solidaridad
El compromiso del Envangelio reconoce la llamada de nuestro Bautismo
para reunirnos en una comunidad, para luchar juntos, para viajar por esta
tierra juntos. El compromiso del matrimonio nos asegura la oportunidad de
caminar juntos, nunca solos otra vez...nuestros corazones se abren para
compartir los tiempos buenos y los tiempos dificiles.
El matrimonio se lleva adelante con alegría.
El compromiso del Evangelio, en la parte más importante, es una
profunda apreciación de BUENAS NUEVAS, testigos del amor y la acción de
Dios. El compromiso del matrimonio celebra BUENAS NUEVAS en las vidas
compartidas y en la disposión que tenemos para dar testimonio a nuestro
mundo de que nuestras vidas están dentro de este contexto.
Se aconseja a las parejas que se preparan para convalidar el
matrimonio, asistir a un Encuentro Matrimonial recomendado por su
ministro de matrimonio.
LA PAREJA COMPROMETIDA
DEBE:
Notificar a la Iglesia su intención de casarse con seis meses de
anticipación a la fecha escogida.
Como primer paso en la preparación, tener una comunicación de
consulta aprobada por la Diócesis.
Asistir a una clase de introducción en Planeamiento Familiar
Natural.
Adquirir los documentos necesarios requeridos por el Canon y la ley
Civil.
Cumplir y establecer de mutuo acuerdo el horario de entrevistas
durante el tiempo de preparación.
Inscribirse y completar un programa de preparación al matrimonio
recomendado por su ministro de matrimonio.
Colaborar con el sacerdote, diácono, u otro ministro en la
preparación de la celebración litúrgica.
Solicitar consejo cuando:
* Uno de la parajea es menor de 18 años
* Hay evidencia de falta de madurez, compatibilidad o estabilidad
emocional.
* Hay evidencia de excesiva presión al matrimonio
* Un matrimonio anterior está afectando las esperanzas de la nueva
relación.
Completar el proceso de preparació con el mismo sacerdote, diácono o
ministro de matrimonio.
PLANEANDO LA BODA:
La celebración del matrimonio entre dos católicos normalmente debe
ser celebrada durante la misa.
En el matrimonio entre un católico/a y una persona bautizada en otra
fé, debe usarse el rito de celebración en la misa.
No se permite la celebración de una misa cuando la novia y el novio
no son cristianos.
En la misa nupcial, el intercambio de votos tiene lugar después de la
Liturgia de la Palabra y antes de la Liturgia de la Eucaristía.
En el Rito de Matrimonio, solo se puede utilizar las fórmulas para
declaración de consentimiento aprobadas por la Conferencia Nacional de
Obispos.
Si las partes son de diferentes parroquias, cualquiera de las
parroquias es apropiada para la celebración del matrimonio. Si la novia
o el novio pertenece a un rito de Católico del Este, la celebración debe
tener lugar en la iglesia de cualquiera de los ritos. Si una de las
partes no es católica, la boda puede tener lugar en una iglesia católica
o. con la debida aprobación, en una iglesia no-católica.
El clero no católico puede ayudar en el ritual del matrimonio en una
iglesia católica a través de las oraciones, bendiciones, saludos,
reflexiones y lectura de las Escrituras. Un sacerdote católico o diácono
debe ayudar en la iglesia no-católica de acuerdo al ritual de la iglesia
anfitriona.
No se recomienda las bodas durante el tiempo de Cuaresma.
Cuando una de las partes ha tenido un matrimonio anterior, es
necesario averiguar si ha habido completa recuperación de la pasada
experiencia.
Cuando ha habido un divorcio, antes de fijar la fecha de la
boda, es necesario determinar cual fué la clase de proceso de
anulación del matrimonio.
Validaciones. Es necesario revisar con la pareja su relación con la
iglesia, la enseñanza religiosa de los niños y los motivos para pedir la
validación.
La decisión final para proceder con el matrimonio y los requisitos de
preparación para el matrimonio, no serán alterados para acortar el
tiempo en caso de embarazo.
En caso de cohabitación, el ministro está para ayudar a la pareja y
examinar las realidades de compromiso, fidelidad y constancia.
EL PROCESO DE SEIS MESES
Los Primeros Dos Meses:
Entrevista con el sacerdote, diácono, o ministro matrimonial
Comienzo de los formularios prenupciales necesarios
Adquisición de certificados de bautismo
Inventario y revisión FOCCUS
Los siguientes dos meses:
Programa de
Formación
Ultimos Dos Meses:
Planeamiento litúrgico
Consulta al Ministro de Música
Encuentro con el sacerdote o diácono (que preside)
Completar los formularios prenupciales
Obtener la licencia de matrimonio
Ensayo
Celebración del Matrimonio
Para mayor información, contacte a su sacerdote parroquial, diácono o
ministro de matrimonio.