Nuestra
parroquia de Cristo Rey fué establecida bajo
la diócesis de Tucsón el 19 de septiembre de
1959. La parroquia incluía la parte Este de Mesa hasta
las áreas subdesarrolladas de la ciudad en ese tiempo
incluyendo Apache Junction.
El padre John Cullinan, fué el párroco fundador
asignado el 21 de septiembre de 1959. La misa se celebraba
los domingos en la cafetería de la escuela preparatoria
East Junior y a comienzos de 1960 se mudó al salón
de los Caballeros de Colón sobre la calle Broadway – donde
se encuentra nuestro centro comunitario hoy día.
La primera iglesia fue construida donde están los
ministerios y la biblioteca de la escuela hoy día,
además de cuatro salones de clase y fueron consagrados
por su Excelencia el Obispo Francis Green D. D. el domingo
22 de enero de 1961. Cuatro salones mas y el convento – el
edificio administrativo hoy día, fueron construidos
en 1964.
El padre Michael O’Grady fue asignado como párroco
de 1969 a 1974. En 1974 el padre Thomas O’Dea fue asignado
como párroco y bajo su liderazgo la nueva iglesia
y el salón de Presentación fueron diseñados
y construidos. El obuispo Green consagró las nuevas
edificaciónes durante la festivida de Cristo Rey el
22 de Noviembre de 1981.
En enero de 1987, el padre Albert Hoorman
fue asignado como párroco. Luego el padre William Healy fue asignado
como administrador en enero de 1988 y como párroco
en julio del mismo año. El padre John Coleman fue
asignado párroco en julio de 1993. Durante su tiempo
aquí la escuela creció y recibió acreditación
de la diócesis. El padre Chris Carpenter, es nuestro
párroco actualmente y desde julio del 2000.
Hoy día la parroquia tiene cerca de 2000 familias
y cerca de 900 personas están activas en los ministerios
y organizaciones parroquiales. Nuestra escuela parroquial
continua recibiendo acreditación y es un aspecto vital
para la parrouia y sus ministerios, con una capacidad de
290 estudiantes.
Como una comunidad católica somos
desafiados a escuchar y responder al Evangelio. Continuamos
creciendo,
construyendo,
bendiciendo y nos estamos convirtiendo en el Cuerpo de Cristo.